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miércoles, 12 de marzo de 2014

Ajo, miel de abeja y limón combate las admigdalas inflamadas.

Cuando nuestras admigdalas estan inflamadas puede ser a causa por infección viral o bacteriana, una alergia o el reflujo ácido de nuestro organismo. La inflamación puede causar un dolor intenso y provocar dificultades al tragar nuestros alimentos. A lo mejor se puede notar unos puntos blancos o rojos y vasos sanguíneos prominentes en tus amígdalas. Si dejas pasar y no tratas tu condición de una forma rápida y eficaz, puedes experimentar complicaciones como el ahogo, conflictos al respirar o dolor intenso. Lo aconsejable es que visites a tu médico de confianza y te recete el tipo de medicamento o antibiótico para que atenue tus amígdalas inflamadas.

Otra forma muy sencilla y natural es:

1. Toma un té caliente con miel, esto ayudará a aliviar tus amígdalas inflamadas. O chupa cubitos de hielo, los cubitos de hielo constriñen los vasos sanguíneos y por lo tanto reducen la hinchazón de tus amígdalas inflamadas. También aliviará y minimizará tu dolor de garganta.
2. Hacer gárgaras tres veces al día con agua tibia con sal. La sal ayuda a eliminar los gérmenes atrapados en los ganglios linfáticos y el agua caliente va a calmar la garganta y aliviar el dolor.
3. Prepare una mezcla de una cucharada de miel de abeja pura, 4 dientes de ajo, media cucharada de pimienta y un consumo cuatro veces al día para aliviar la irritación de la garganta.
4. Añadir unas gotas de zumo de limón y una cucharadita de miel para calentar el agua y el consumo de este a intervalos regulares, sobre todo antes de irse a la cama por la noche.
5. Una mezcla de agua y zumo de naranja es también conocido por ser beneficioso en la curación de las amígdalas inflamadas y proporcionar alivio a la garganta.

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